V

los 14 dientes que me faltan

no se rompieron con heroísmo

en una pelea de bar

 

se desgastaron
–víctimas de las corporaciones–

 

en galones de Coca-Cola

y café de Sanborns
murieron entre las pinzas

de una dentista egresada del IPN

 

ya no los uso para masticar nada

los guardo en frascos blancos de aspirinas
sin     mí     no   son   nadie

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IV

todo lo que quisiste ha cambiado

o se encuentra fuera del área de servicio

III

Dios te ama

porque no vive contigo

porque no tiene que quitarle tus pelos al jabón

cada mañana

en la regadera

 

Porque no te escucha roncar como una sierra eléctrica

a las 3 de la madrugada

masticar con la boca abierta

porque no tiene que limpiar la tapa meada del escusado

todos los días

 

Dios te ama

porque solo te ha visto en la tele

II

En el decimosexto año de mi vida descubrí

que nunca sería Travis en Taxi driver

que a lo mucho sería la luz roja

el semáforo que te hace perder el tiempo

 

Me di cuenta de que hay que tener

carácter para el heroísmo

o ser demasiado imbécil

 

Después quise ser como los burócratas y los astronautas

dejar pasar los años

mirar todo a través de un vidrio

 

pero tengo el metabolismo de los reptiles y me toca

ver las dos caras

de muchas monedas:

 

soy la malamadre

la malahija del malpadre

y así

porque YOLO

porque el instructivo venía en checo

y somos coches bomba

cediéndole el paso al peatón

I

Yo soy el ciudadano promedio

cuando las noches son tibias

como un revolver que acaba de abrir fuego

y las grietas del techo

forman el mapa de la asfixia

 

Yo soy el ciudadano promedio

y le tengo más miedo

al hambre que al fracaso.

Soy los nudillos que golpean los cristales de los seven eleven

a las cuatro de la mañana

la sensación de vacío después de coger con desconocidos

 

Escucho el iPod en shuffle porque no me atrevo a controlar nada

 

Mis padres me enseñaron a no conformarme con ser un perdedor

Mis padres me enseñaron                              a ser un buen perdedor

 

Yo soy el ciudadano promedio y le tengo miedo a los perros

que se arrojan contra las rejas de los zaguanes

al escuchar mis pasos

 

Tengo gingivitis y tengo

doscientos éxitos de los Beatles en formato mp3

 

Soy el ciudadano promedio

y me siento sospechoso en los bancos

y los aeropuertos.

 

La casa en la que crecí ahora es una sucursal de Starbucks

 

Corro al cruzar las calles

obtengo placer de imaginar a mis padres

llorando mi muerte.
Yo soy el ciudadano promedio y tengo un montón de vidas ficticias

para contarle a los taxistas

olfateo los calcetines después de usarlos

 

Algo tengo de justificante médico

algo

de mono lanzado al espacio.

 

Yo soy el ciudadano promedio

y no tengo salida de emergencia.

XXIV

debe usted ponerse antes

la máscarilla de oxígeno

si viaja con un menor

o un adolescente conectado

a los botones del teléfono

 

no olvide abrocharse el cinturón

siempre que ocurra una descarga

ilegal de música

o esté encendida

la luz al final del tunel

 

recuerde que este es un vuelo

de no fumadores

y está mal visto empezar

conversaciones diciendo

jesucristo y obama entran a una cantina

XXIII

envejeces el día que aceptas

que nunca serás tú

quién desarme al asaltante

ante las miradas de asombro

de los demás pasajeros

 

pero si le ves el lado positivo

los cajeros automáticos

siempre saben

cuándo es tu cumpleaños